Juntos somos más

Todo miembro del equipo directivo de un colegio vicentino ha de distinguirse por ser  una persona de formación católica, con sentido de misión, orientado a servir a los alumnos y familias que le han sido confiados. El sentido de misión se refleja en su trato abierto y de buena voluntad con su comunidad, más allá de los credos y características socioeconómicas, reconociendo a  todos como hijos de Dios, dignos de amor y respeto. A todos ellos, un directivo vicentino les transmite, sin presiones y en la vida cotidiana, el mensaje esperanzador del evangelio.

Un directivo vicentino  busca cultivarse espiritual y profesionalmente, para transmitir en su trabajo cotidiano y con convicción, una cultura de altas expectativas académicas, de dedicación en el correcto cumplimiento de las tareas diarias y de buen trato entre quienes colaboran en el proyecto escolar.

Es modelo de responsabilidad, en lo pequeño y cotidiano, mostrándose dispuesto a trabajar codo a codo y sin descanso, con quienes colaboran en el funcionamiento del colegio.

Debe buscar permanentemente lo mejor para los alumnos, exigiendo y acompañando a su equipo directo y a los profesores, para que el trabajo entregado sea de primer nivel y siempre enfocado  en el  centro de nuestra misión: los alumnos/as. Las decisiones de un equipo directivo vicentino respetan la dignidad de las personas, y se toman en vista al cumplimiento de la misión: formar y educar a los niños/as.

Es una persona activa, que gusta de entrar a las salas de clases, biblioteca, conversar con alumnos en los recreos, asistir a Misa con los cursos, participar en la sala de profesores y acompañar les en su trabajo docente.

Salas Gloria

Gloria Salas

Directora